Redes sociales de mierda: ¿hasta donde llego Facebook,Twitter, Instagram?

Redes sociales de mierda: ¿hasta donde llego Facebook,Twitter, Instagram?

marzo 7, 2018 0 Por juanpedro

Facebook, Twitter, Instagram, Tuenti…. Prácticamente todos estamos inscritos en este tipo de redes sociales

que nos ofrecen una amplia serie de conveniencias a valor mínimo. Una sucesión más y de igual faceta que sucede

con la inflexibilidad Whatsapp

nos dejamos apetecer por un producto a valor mínimo y asaz completo. Las redes

sociales son la ostia. Esa es la existencia. Podemos chatear a periodo real, escoltar una foto/pensamiento/reflexión de faceta

instantánea y, lo mejor de todo, cacarear. Somos excesivamente cotillas  dedicamos una parte de nuestro lapso

a examinar , descifrar la disposición de nuestras estimas por las redes sociales, siendo esta una disposición que

se hace más evidente entre el bus femíneo. Somos conscientes de ello  es ahí cuando nace el Postureo, una nosología que se ha deambulado reconvirtiendo a lo que antiguamente se le conocía como “fantasmeo”. El postureo es tan afónico

como contagioso.

Postureo no únicamente se refiere a aumentar una ilustración con un furgón deportivo o con

un vestido de una rúbrica importante. Es mucho más que eso. Postureo es cuando no somos radiantes observando un

efectista atardecer en una bahía paradisiaca si no le sacamos una fotografía y la compartimos a Instagram. Postureo es estar escuchando en directo a tu cuerpo predilecto y granear un trozo de la apuesta en decorada de ese grupo y

postearlo, comportamiento seguido, en Facebook.  Que normalmente acaba con un revuelo duro de operadora con

la expresión de la cualquiera que graba. Claro, uno debe desistir claro que está allí. Sin darnos factura dejamos que el

postureo

se haga poseedor de nuestras influencias cotidianas. Son copiosos que dan antelación al postureo, que no sólo incluye unirse de circunstancia inmediata todo aquello cuanto hacemos en un trayecto si no que a más nos hace

estar vertientes de las hipersensibilidades de nuestro “público” y que se manifiestan principalmente a semilla de señalar el pulgar hacia por encima. Aquí acaba la interacción. Frialdad en estado natural. ¿para que narrar la práctica

de tu recital predilecto si inmediatamente has acompañado un vídeo de 32 segundos?.  No importa tampoco interesa. Tienes tu “like” y probablemente te sientas más realizado con tus 62 “me gusta” que contando, en directo,

esa emoción de badana de gallina cuando escuchabas esa melodía… Postureo es no evadirse de las bebidas en

el alojamiento de la costa al que te has asistido con los amigos por que lo que en verdad te importa es que todo el globo

sepa que estás disfrutando de las bebidas en el apartamiento de la costa al que has acudido con tus amigos.

Una poética localización

que se convierte en un enjaretado posado de pseudomodelos que elegirán, previo consenso,

cuales de las 234 fotografías asociarse en redes sociales. Un liceo tan vicioso como bicho que no hace más que abajar y depauperar la notificación real. Pero el postureo es mucho más que esto… Te convierte en un ser miserable, ruín y

competitivo, ganoso de acusar y expresar que eres más listo, más guapo, más importante y más guay que el excedente de la gente. ¿donde está el distrito? Modernillos y tontolculos con aspiraciones de protagonismo son los que

asiduamente utilizan ese de “redes sociales”. Facebook siempre me ha asemejado una de las más grandes gallinazas

en la vida inventadas en Internet. Su único premio ha sido hacerse que gente con poco sentido de la privacidad y

mucho ánimo exhibicionista pusiera apuntes reales en esa extraña web a la que tampoco ni Zuckenberg asimismo

le ha averiguado una conveniencia clara. Cualquier gilipollez en la que puedas enmerdar a todos tus conocidos lo

llaman red social. Los mosqueados de permanecer atrasados se suben al carruaje con perentoriedad, no vayan

a abandonar los 20 años que creen que inclusive tienen. Sin sentidos que me hacen reír y preocuparme de si de

realidad hay acierto tonto en el espacio. Idiotas que anuncian su traza en “las redes sociales” sin ningún otro objetivo que ese de disuadir a otros de que eso es guay, que es lo que se lleva.

Facebook, Twitter, Instagram

Facebook, Twitter, Instagram

El insensato

llega aun el emplazamiento de tampoco tampoco prestar cautela a las características de la novedad boñiga escondida de poco “social” ayer de chapuzarse de atiborrado en ella. El último molde que me ha implicado

una sonrisilla es el de Tmb (Transports Metropolitans de Barcelona) publicando en nada más y nada a salvo que en

  App Secret, la enésima red para bachillerías. Pero claro, ¿quién puede coger que es positivamente Tmb si las

periódicas son anónimas? ¡ja! Es para apocarse de la risa. Una ocasión más: luego hay gente que va al circo

Ex Vicepresidente de Facebook

critica las redes sociales, y las tendida “mierda” Tendencias blureport 13 dic, 2017 para el engrosamiento de agraciados de Facebook, Chamath Palihapitiya, declaró sentirse “terriblemente culpable”

por haber contribuido a gestar “herramientas que están rompiendo el tejido de cómo funciona la sociedad”. Semejante

información la hizo durante un encuentro en la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford. “creo que hemos concebido herramientas que están rompiendo el tejido social  dañando la guisa en que funcionamos”, dijo

Palihapitiya ante estudiantes de Stanford  por otra parte les recomendó percibir un “descanso de las redes sociales”.  las interacciones en línea con “corazones”  “me gusta”, no solo en Facebook, sino en

Internet en general, no promueven ningún tipo de discurso civil, siquiera vaca, en su lado hay desinformación

 simulación. Además todavía aseguró que sus hijuelos “no tienen permitido poseer esa mierda“. Además agregó que

“ustedes no se dan nota, empero están siendo programados”, dijo. “no era intencional, sin embargo  vosotros tienen que inclinarse cuánto van a ceder  cuanto dan de su libertad intelectual”.  Aseguró que la falta de

una contribución social

  la desinformación se han sujetado en un conflicto total que ha implicado accidentes como los informes de Whatsapp sobre falsos embargos en la India, adonde siete cualquieras espirituales fueron linchadas

a querella de bulos. “imaginen implicar esa situación al extremo, adonde alguien mordaz pueda manejar grandes escuadrones de habitantes para originar lo que quiera”, aseveró . No es veracidad. No lo veo

mismamente. Es una lilaila. Un ardid. Una regla para corroborar si, como pasó la última sucesión que me dio

por acompañarse letras por acá, aovar una promesa malsonante en el titular genera abundantes Rts.  recitales.  likes. 

aldabas.  follows.  todo ese rollo. De hecho, si verdaderamente lo pensara, sería un auténtico hipócrita. Al remate 

al calabrote llevo ahora unos cuantos años viviendo, más o menos de ellas, ¿no?  las goce a diario. A oportunidades

compulsivamente.

Paso más lapso encadenado a lo largo del vencimiento que durmiendo. Pero las interés mal. Definitivamente. Como el recto. Como todos, supongo.  Naciente la partida quien asegure que sabe emplear las

redes sociales acertadamente.  Está seguro de que lo hace de la fase más idónea. Correctamente. Si lo estás haciendo , tienes hoy mismo el brazo levantado, varias cosas: lo antiguo, era hinchado.  te vale; lo segundo,

igualmente eres un hipócrita. O tienes demasiada autoestima. No tenemos siquiera conceptualización. De repente llegaron , nos cambiaron la existencia. Nos enganchamos a ellas. Unos más  otros aparte. Unos antiguamente 

otros luego. Unos a unas ,  a otras. A ocasiones a salvo sucesiones más. Pero nos cambiaron

la semblanza. A todos. Hasta a los que no las usan; porque nosotros, sí. Porque nos comportamos de apariencia

distinta. Porque han enmendado nuestros usos, nuestra manera de comunicarnos, nuestro recorrido a trayecto. Porque ahora no seremos jamás más como fuimos tampoco tenemos tampoco puñetera de aprehensión de cómo

seremos. Nos han rajado enormes ocasiones. Personales  sindicales. Pero nos confunden. Nos hacen equivocarnos. No las dominamos. Y no lo hacemos porque no son un jueguecito cualquiera. Porque no son simplemente un

divertimento que usamos cuando tenemos un rato. Son una comunicación apariencia de comunicarnos,

de relacionarnos.  Son enormemente recientes. Acaban de conservarse  en casi nada unos años  a un ritmo galopante

las hemos determinado como cuando nos dio por exprimir la neumática, labrar abrasamiento o derribar. No hemos abrigado un tiempo de aprendizaje. No venían con educaciones de procedimiento las en gran medida canallas.

Estamos experimentando

. Antropológicamente. Si estamos animosos, lo compartimos. Si visitamos un aislamiento increíble,

lo recomendamos. Si estamos de gala, lo hacemos público. Si tenemos un mal plazo, lo contamos. 

descuidado la novia, filosofamos. Si estamos molestos, lanzamos sugerencias. Si estamos astutos, escribimos

lo subimos a las redes. Si estamos únicos buscamos muchedumbre en el golfo de los likes… Pero, ¿por qué hacemos

eso? ¿qué contamos? ¿qué nos guardamos? ¿somos sinceros en las redes sociales? ¿somos falsos? ¿aparentamos

de más? ¿queremos parecer más guapos, más listos  más favorables? ¿buscamos grima, misericordia o agonía? ¿por

qué nos reconfortan los “me gusta”? Estamos desfavorable.

Están los que parece que viven un viaje a plazo pastoril, los que no paran de recordarnos que son funestos, los que pretenden probar al orbe su suprema saburía, los

quijotescos, los críticos, los grandes pensadores, los comediantes, los álgidos blasfemantes, los “stalkers”, los que solo buscan carne fresca para llevársela a la cama… Pero todos, jeringar, todos, las usamos mal. Nos creemos que

controlamos. Pero qué va. Qué chocho vamos a controlar. Somos animales públicos en un zoo aparente. Mamíferos en historia. Al otro lado de nuestras cajas sin maderos la gente nos lee.  si no lo hacen ahora, lo podrán hacer efecto

antiguo.  encontrarán nuestras invectivas. A un clic.  sabidurías. vidas. vitalidad.  esa gente es real. Son nuestros besuqueos. Es nuestra hermana.mi colega. El primo.  acompañante de

trabajo. Nuestro director. Nuestro opcional jerifalte.

  cliente. aparente cliente. tu  novia. Nuestra ex-novia. la futura ex-novia. Nos creemos que dialogar a través de ellas es igual que hacerlo en cabeza.

Como con el whatsapp. Que al cese  al cordaje es otra red social. Nos creemos que el copulado whatsapp es lo mismo que departir con alguien mirándole a los cuidados. Hablamos (escribimos) de suerte tan natural, habitual  frecuente

a través de este ámbito que nos creemos que no hace falta hacerlo en persona.  La cagamos. Provocamos discusion

es. Rompemos notas por esta calle porque somos torpes necios. Agobiamos. Insistimos. Nos impacientamos.

Confiamos. Mentimos. Ocultamos. Decimos la realidad. Nos sinceramos de más. Consultamos constantemente si las otra persona está en línea  calculamos la hora que es  lo que puede estar haciendo  con quién puede estar

hablando.  Doble check azur.  Escribiendo.  “lo que ha dicho”. “por qué lo ha dicho”.  “cómo lo ha dicho”. El sazón final en la expresión. Analizamos todo. Los emoticonos. O su ausencia. Nos obsesionamos. Vivimos la peor

época de la biografía de la beneficencia para quebrantar una bibliografía emocionante porque somos esclavos del acecho social inevitable. Somos gilipollas. No son para eso. No. Las redes sociales no son una suciedad. Lo que ocurre

es que no sabemos cómo gallinaza usarlas.  Podemos memorizar rápido!!!!

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juanpedro
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