Lo que nadie ha contado del Bitcoin ni te contaran

Lo que nadie ha contado del Bitcoin ni te contaran

abril 12, 2017 0 Por juanpedro

 

Damas y caballeros, sean bienvenidos al mismísimo Oeste y a la caza del caudal. Bitcoin,

la “pasta de los hackers”, ha bailoteado los finales de Internet para ser protagonista en los mentideros financieros

de espacio universo. Su cotización

sube sin ralentizar y nada más este mes el coraje de un bitcoin ha superado de 175 dólares inclusive casi 900, para

desplomarse seguidamente y remontar de nuevo. Tanto acto reflexivo atrae a intrigantes de toda condición, incluidos

delincuentes y timadores.

Dice la Wikipedia que un bitcoin es “una moneda electrónica concebida en 2009 por una cabeza, o un clan de habitantes, que usaba el sobrenombre ‘Satoshi Nakamoto'”. Los bitcoins no están respaldados por

ningún mandato siquiera gobierno. Es un sistema asentado en el cifrado, el anonimato, las redes descentralizadas

y el consenso entre los nódulos que lo integran. Cualquier habitante puede instituir bitcoins, haciendo “minería”, que

significa desovar el coordinador a dirimir adquisiciones gemométricas en extremo desordenadas: el galardón son 25 bitcoins por respuesta correcta. Cualquier puede hacerlo, sí. Si sabe cómo, claro. Los bitcoins, como cualquier esquela

, pueden donarse, intercambiarse o estilarse para corromper cosas. Los prístinos en explotar bitcoins fueron chollos de Internet poco imprecisos que ofrecían servicios de acoplamiento, redes carentes posibles y otros, de manera anónima y

sin preguntas.

También se abonaron al bitcoin la cíberventa de drogas, el cíberjuego y la cíberpornografía, dado que los banquetes no permiten pasarelas de préstamo online para este tipo de importaciones. Comerciantes excepto oscuros

empiezan ya a recomendar en esta pasta, no en malogrado la primera consumición que se hizo en bitcoin fue una espiritual pizza, y ahora es accesible lograr desde un tournée al espacio inclusive un ramo de elites de Mallorca. “Bitcoin

no es más que una clave particular, un guarismo utilizado para identificar y sancionar las operaciones realizadas con tus bitcoins“, explica Sergi Álvarez (pancake), conocido hacker que sigue asaz de cerca las citaciones ‘criptoeconomías’. Las

claves extraoficiales se guardan en “sacos” posibles y esos, en lados en la Web llamados “bancos”: “Mucha gente usa estos lados. Te ahorran tener que socorrer tu costal con una consigna que no podrás exhumar si la pierdes y te ofrecen otras

destrezas,

como articular oro a tu operación desde tu felicitación de favor, o controlar las importaciones más fácilmente que con

el software oficial de Bitcoin“, argumenta Pancake. Pero la entereza de estos bancos deja bastante que

pretender. También la de servicios parecidos, sitios web que acumulan bitcoins como tiendas, sistemas de apuestas

o quiniela, lugares de compra/venta de monedas o los llamados ‘pools de mining’, adonde los “mineros” trabajan en clanes

para obtener más bitcoins.

“Son métodos centralizados que deben funcionar 24 horas 7 vencimientos a la semana, lo que hace que sean harto graves de securizar”, explica el hacker. Para broche, la debilidad no es únicamente de la

infraestructura, incluso de la habitante que regenta el “banco”, cuya rectitud ninguno certifica. Debilidades y arrebatos Prueba de la

vulnerabilidad de estos servicios son los golpes y transportes cada sucesión más habituales. De hecho, afirma pancake, son el pan de cada trayecto desde que nació bitcoin: “Lo he captado siempre como una reivindicación desde el flanco

oscuro, fiel no debe haber banquillos siquiera tratantes sino que bitcoin debe ser puramente una red distribuída, para probar que la centralización del cuidado del patrimonio no es segura… y espléndido, hoy hay igualmente quien ataca y

Lo que nadie ha contado del Bitcoin

Lo que nadie ha contado del Bitcoin

roba por lucro

“. Esta semana pasada, entretanto la cotización de bitcoin no paraba de subir, el “banco” australiano Inputs.io anunciaba que cerraba porque le habían despojado 4.100 bitcoins (1,2 millones de dólares) y no tenía

fundamentos para resarcir a los sofocados. Es la misma semblanza de otras sucesiones, como cuando en agosto de 2011 My bitcoin, uno de los retiros pioneros de custodia de macutos potenciales, cerró de repente aduciendo que un hacker

les había malversado. Sólo devolvieron el 49% del billete y en absoluto más se supo de los 78.000 bitcoins restantes. También en 2011, en junio, cuando la cotización de bitcoin había sucedido en un mes de 1 dólar a 30, otro “banco”,

Mtgox, denunciaba el engaño de 25.000 bitcoins que pertenecían a 478 facturas a su escalafón. Otro gordo asalto

lo sufrió, para trauma de todos, un vendedor de maquinarias potenciales desconocedor a bitcoin, Linode. En abril de 2012

robaron 47.000 bitcoins

de diversas facturas alojadas en este abacero. Podríamos respetar y no acabaríamos: en abril de 2013, el provecho

de monederos electrónicos Instawallet tenía que cerrar tras padecer el dolo de 35.000 bitcoins. Incluso

ha habido proyectos piramidales con bitcoins, como el que ideó alguien bajo el mote “pirateat40” en 2012. Con la fidelidad de multiplicar sus embolsos si invertían en una congregación señal Bitcoin Savings & Trust, ‘pirateat40’ estafó

al aparte 500.000 bitcoins a quienes le creyeron. Recuperar el efectivo perdido es ocupación casi impracticable para las perjudicadas porque, afirma Sergi Álvarez, “es dificil discurrir que eres el amo de un capital del que no puedes

comprobar nada porque te han hurtado tu clave ausente. Aunque hay que enunciar que algunos juicios se han conseguido y se ha exhumado el dinero”. Últimamente, para encontrar una estampa de decano reserva y sortear alarmas,

enlucidos de caudal u otros deslices amparados en el anonimato, cada oportunidad más espacios que operan con bitcoins obligan a proporcionar los datos personales al registrarse, incluida una fotocopia del Dni comisionada por transporte

ancestral. Sentido común En cuanto a librarse los hurtos de los sacos de bitcoins, la mejor loa no es aventurar incorporaciones paredes siquiera gravosos cortafuegos. Bitcoin es la moneda de los hackers y, como ellos, se defiende

con el saber, explica Pancake: “La única protección es vestir la sensatez. Imprimir tu clave extraoficial y guardarla en un local seguro, obrar las importaciones a partida en sucesión de pender de softwares o sistemas de terceros, sujetar una

maquinaria,

por ejemplo un inestable, que te sirva exclusivamente para ejecutar operaciones con bitcoin y tenga conectividad

a Internet exclusivamente cuando la uses. Claro que esto implica aguantar unos conocimientos

encaramados y mucha paranoia…”. Hablando de manía, se rumorea que algunos hurtos de bitcoins no habrían sido semejantes, sobre todo cuando el responsable del retrete no ha evidenciado ninguna certificación documental (los

llamados logs) del ataque. Dicen que este es el riesgo del banquillo australiano Inputs.io. En el veterano blog Slashdot puede leerse más de una opinión en este sentido: “Podría haber sido un quehacer desde interiormente. Recolectas 1,2

millones de dólares en bitcoins de los “depositarios”. Coges el peculio y corres. Dices que han sido hackers. Te lucras. Nadie investigará. No habrá consecuencias, no hay nada que auditar y ninguna manera de rescatar los fondos si se lleva a

ronzal alguna obra legal”. Lo dicho: el animal, salvaje Oeste. 😉 

😉

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juanpedroweb
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